La gastronomía sanabresa cuenta en su elaboración con productos autóctonos de gran calidad, entre los que destaca la trucha asalmonada del lago , degustada y elogiada ya por Felipe II y de la que Alejandro Dumas hizo mención especial después de su recorrido por la provincia de Zamora .
Los ricos pastos que alimentan al ganado, permiten obtener unas exquisitas carnes de ternera, tiernas y sabrosas que el viajero podrá degustar en presas, chuleta o chuletón asado. El buen comedor quedará también satisfecho ante uno de los más ricos platos sanabreses: los habones, alubias de gran tamaño que se cultiva en la zona y que se guisan con productos del cerdo: tocino, morro y pata. El pulpo, procedente de la vecina Galicia, tiene aquí una forma peculiar de prepararse con sus ingredientes de aceite de oliva, pimientón y sal. Además de los mencionados, también destaca la existencia de otros platos sanabreses, como pueden ser: el caldo sanabrés, el caldo de leche y castañas, los cucurriles, los boletus edulis, las patatas con migas, el corzo, el jabalí y los embutidos de cerdo.